Las bacterias y las enfermedades en el cuerpo humano.
Índice o lista ordenada de los artículos :
Resistencia a los antibióticos.
Robert Koch y la bacteria Mycobacterium tuberculosis.
Vacunación contra la tuberculosis.
Las bacterias son la causa de algunas enfermedades
humanas, introduccion .
Una cantidad reducida de bacterias
conocidas pueden producir enfermedades en los humanos. Las infecciones producidas por las bacterias se
pueden evitar eliminando a las mismas por medio del calor, como se hace con la
esterilización y pasterización. Cuando se producen, las enfermedades
bacterianas se tratan con antibióticos. Pero el uso excesivo de estas
sustancias en los últimos años ha favorecido el desarrollo de cepas de bacterias
resistentes a su acción, como Mycobacterium tuberculosis.
El siguiente dibujo nos muestra en
forma muy esquemática el desarrollo de la enfermedad,
Resistencia
a los antibióticos.
El uso de ciertos antibióticos para
atacar el ADN de las bacterias, algo muy frecuente en la práctica clínica, se
generan resistencias a otros antibióticos.
La resistencia a los antibióticos en las bacterias ha crecido
de manera alarmante en los últimos años haciendo mas complicado el tratamiento
de las enfermedades infecciosas; la importancia de su estudio radica en la
posibilidad de controlarlo.
Se activan los elementos genéticos
de las bacterias, denominados integrones, responsables de la resistencia a un
gran número de antibióticos.
Los integrones actúan como elementos
de un rompecabezas y se agrupan dentro del ADN de las bacterias, agregando,
separando o reordenando sus genes de manera aleatoria, modificando su capacidad
de expresión y ajustándola a las necesidades de cada momento, dependiendo de
las condiciones de estrés en las que se encuentre la bacteria, estos elementos
genéticos de las bacterias son capaces de transferirse de una célula bacteriana
a otra, esparciendo así las resistencias a las sustancias antibacterianas.
Los integrones son capaces de
integrar de una manera muy eficiente múltiples genes de resistencia a los
antibióticos, haciendo que la bacteria portadora presente resistencia a todos
estos antibióticos y además, si los movilizan por plásmidos, diseminar la
resistencia de una manera muy eficaz.
Existe un mecanismo de resistencia a
los antibióticos aminoglucósidos que se observa en bacterias, por ejemplo la
Salmonella porta un gen, que le
confiere plena protección frente a los antibióticos. Esta familia de
medicamentos constituye, precisamente, la primera línea de tratamiento frente a
las salmonelosis invasivas, que son aquellas que atraviesan la barrera
intestinal y llegan al torrente sanguíneo, por lo que resultan más peligrosas.
El mecanismo de resistencia puede ser muy eficiente porque ha sido seleccionado durante millones de años en el medio ambiente. De hecho, se sabe que existen bacterias que producen aminoglucósidos de forma natural y que poseen el gen que las hace inmunes .
La tuberculosis vive con los seres humanos, desde hace más de 15.000 años , cada año, según la Organización Mundial de la Salud, el Mycobacterium tuberculosis o bacilo de Koch suma diez millones de contagiados en el mundo; de ellos, aproximadamente, dos pasan a engrosar anualmente la dramática lista de fallecidos. La tuberculosis es una enfermedad que causa en el mundo cuatro muertes por minuto. La vacuna y los antibióticos no han conseguido erradicarla y España registra una de las tasas de afectados más elevada de la UE con 13.000 enfermos al año.
Mycobacterium
tuberculosis
Robert Koch y
la bacteria Mycobacterium tuberculosis.
Fue Robert Koch, en 1882, que al
utilizar una nueva técnica de tinción, fue el primero que por fin pudo ver al
causante de la enfermedad tuberculosis.
El le dio precisión a la metodología en la búsqueda de la mejor
técnica para cada caso específico en la investigación bacterial, como el
suministro de agar nutriente especial para maximizar el crecimiento de un tipo
de bacteria en particular, el cual abrió nuevos caminos a la investigación microbiologíca de
hoy en día.
Walter Hesse, se
unió en los trabajos de Koch, en 1881, para realizar un estudio de la calidad
del aire, el se convenció que existían microorganismos en diversos medios, tal
como el aire y el agua, experimento con diversos filtros fabricados con
algodón, en un intento por capturar y observar microorganismos.
Para cultivar los organismos que atrapaba con los filtros,
utilizaba una gelatina que contenía un medio que se podía solidificar, pero
tenia el inconveniente de que en los meses de verano este medio se derretía y
arruinaba el experimento, lo mismo lo hacían algunos organismos que degradaban
a la misma.
Observo que algunas gelatinas utilizadas como alimentos, no se
derretían en verano y fue informado que se usaba agar en la preparación, este medio tampoco se degradaba por los
microorganismos y permitía el cultivo particular de un tipo de bacteria.
Vacunación
contra la tuberculosis.
Una contribución de gran importancia realizada por Pasteur fue descubrir y aplicar el principio de inoculación protectora o vacunación contra la enfermedad.
En 1880, investigando la enfermedad de las aves de corral , encontró que los cultivos puros del germen de esta enfermedad conservados en el laboratorio durante un tiempo, no mataban a los animales, como lo hacían los cultivos frescos, pero causaban una enfermedad pasajera de la que los pollos se recuperaban. Después descubrió que los animales que se habían recuperado de una inoculación previa con organismos debilitados, eran inmunes y no sucumbían a la enfermedad al ser inoculados con cultivos frescos. Pasteur percibió que esto podía ser un método practico para prevenir la enfermedad. Observo que era posible hacer que muchos individuos fueran resistentes a ciertas enfermedades inoculándolos con organismos patógenos debilitados .
La
actual vacuna BCG, toma sus
siglas de bacilo de Calmette y
Guerin nombre de sus descubridores, fue gestada por un científico, Calmette
–discípulo de Pasteur– y un veterinario Guérin, cuyo padre falleció por dicha
enfermedad. Desde entonces, aún no se ha conseguido superar aquel bacilo,
utilizado por primera vez en París en 1921.
La vacuna contra la tuberculosis BCG, es una
cepa viva atenuada, utilizando un metodo similar al descubierto con las aves de
corral, derivada de Mycobacterium bovis, es la vacuna mas utilizada, pero su
grado de protección es muy variable.
Una nueva vacuna más eficaz que la actual
BCG fue desarrollada por el grupo de investigación de Micobatecterias de la
Universidad de Zaragoza, dirigido por Carlos Martín Montañés.
Las
bacterias en los hospitales.
Las bacterias están por
todas partes, en los hospitales residen en los sistemas de aire, en las
puertas, en las manos de los trabajadores sanitarios y hasta en el ambiente. Se
puede limpiar, repetidamente, se puede tener mucho cuidado al tocar a cada
paciente. Pero las bacterias de hospital son obstinadas y pueden sobrevivir a
las condiciones más extremas. Imposibles de anular. Hay algunas, como las
Pseudomonas aeruginosa, que los expertos definen como endémicas de las UCI. De
lo que se trata, pues, es de intentar que se propaguen lo menos posible. No es
fácil. Siete de cada 100 pacientes que ingresan en un hospital acaban teniendo
una infección nosocomial, que es como se conocen en la jerga médica. En las
UCI, con enfermos muy graves, con las defensas por los suelos, multitratados,
es aún peor, 11 de cada 100 acaban infectados.
Las
infecciones asociadas a catéteres vasculares no sólo aumentan las
complicaciones y la mortalidad, también la estadía en el hospital. Las normas son
simplemente, lavarse las manos, desinfectar la piel con clorhexidina, evitar la
vía femoral , retirar las vías cuando ya no sean necesarias, mantener
adecuadamente el catéter, preguntando regularmente a las enfermeras.
Referencias.
Eduardo Ghershman, 28.4.2010